RECTORADO DE LA UNIVERSIDAD DE MÁLAGA

Rectorado de la Universidad de Málaga

obra realizada por el arquitecto Rafael Roldán conjuntamente con el arquitecto Álvaro Gómez Pérez

 

Fecha inicio: 1997

Fecha finalización: 2001

 

El edificio original fue construido en el año 1923, según el proyecto del arquitecto Teodoro Anasagasti y Algán, para Casa Central de Correos y Telégrafos uso que se mantuvo hasta el año 1986. Su concepción formal responde a una estética regionalista con rasgos mudéjares, propia de la época. Al poco tiempo de su inauguración, el edificio se amplía en su parte norte con un carácter mimético respecto al resto del edificio, creándose un nuevo cuerpo que completa la manzana y cierra el patio de descarga.

 

Dado el estado ruinoso de toda la estructura y de los elementos constructivos interiores, se hizo necesario el vaciado interior total del edificio. No obstante, el proyecto de rehabilitación mantiene y potencia sus invariantes tipológicos originales: la disposición general (ubicación de patios y escaleras estructurantes) el patio de operaciones (con iluminación natural a través una montera) las fachadas y el torreón de esquina.

 

Se reorganiza el interior eliminando añadidos y clarificando las circulaciones generales; se potencia las conexiones y las transparencias entre patios ubicando la escalera principal en la crujía que los divide con objeto de enfatizar esta conexión. Buscar la luz y facilitar el entendimiento del edificio como un conjunto, han sido premisas determinantes del proyecto.

 

Se unifica la altura del cuerpo añadido en la primera ampliación con el resto del edificio, dotándola de una planta más de la que tenía, pero retranqueada respecto a la fachada existente. Así mismo se proyecta la cubierta del edificio a modo de quinta fachada dado que por su emplazamiento tiene una gran presencia visual tanto desde La Alcazaba como desde la colina de Gibralfaro.

 

Durante el transcurso de la obra se produjeron diversos hallazgos arqueológicos que se han integrado en la edificación final como son la muralla nazarí del sótano expositivo y las piletas de “garum” romanas.