CENTRO CULTURAL Y EDUCATIVO EN EL TRAPICHE DE GUADAIZA EN SAN PEDRO DE ALCÁNTARA. MARBELLA

Centro Cultural y Educativo en el Trapiche de Guadaiza en San Pedro de Alcántara, Marbella

Obra realizada por los arquitectos Rafael Roldán y Javier González

 

Fecha inicio: 2011

Fecha finalización: 2014

 

El Trapiche de Guadaiza se localiza al sureste del núcleo urbano de San Pedro de Alcántara (Marbella), en un entorno a medio camino entre los restos del paisaje agrícola tradicional y una gran área recientemente urbanizada. Lo que nos llega a nuestros días del antiguo conjunto son dos naves en muy mal estado, marcadamente asimétricas, que se disponen de forma paralela y separada por un estrecho patio abierto. También permanece en su alzado norte los restos de la infraestructura de dotación de agua necesaria para el funcionamiento del complejo. Las naves son de planta rectangular, divididas en dos alturas y cubierta a dos aguas.

 

El Trapiche de Guadaiza es, probablemente, la primera construcción industrial de San Pedro Alcántara. Era una fábrica de azúcar ubicada en un cortijo que posteriormente fue adquirido por el general D. Manuel Gutiérrez de la Concha e Irigoyen, primer Marqués del Duero, para formar la Colonia Agrícola de San Pedro Alcántara en 1860.

 

El proyecto contempla la puesta en valor de la edificación histórica industrial y sus vestigios proponiendo la recuperación de los valores constructivos y formales de los restos de las edificaciones del conjunto. Así mismo, se recuperan los elementos esenciales del acueducto para que se pueda percibir tanto desde el exterior como desde el interior del salón de actos al integrar el lienzo restaurado que discurre en el interior del cuerpo central como frente de la escena.  Para ello se proyecta rehacer la arcada inmediata desaparecida de dicho acueducto, de la que se tiene constancia fehaciente al permanecer aún el vestigio de su arranque y por tanto de sus dimensiones y desarrollo.

 

El Proyecto plantea la consolidación de las fábricas históricas así como la eliminación de aquellas actuaciones que, a lo largo de su existencia, han corrompido tanto sus espacios como sus elementos constructivos originales, y realizar una posterior puesta en valor espacial y funcional adaptada a los nuevos usos que se proponen. Esta actuación de reposición se hace con una actitud diferenciadora respecto a los elementos edificatorios existentes que se reparan.

 

El acceso al edificio se realiza a través de una portada de nueva construcción que conecta las naves históricas creando un gran vestíbulo de doble altura en el que se sitúa el control de acceso al equipamiento. Desde el vestíbulo y pasado el mostrador de control, se dispone el núcleo de comunicaciones verticales con dotación de un ascensor y de las escaleras de acceso a los distintos niveles de los dos cuerpos históricos. Así mismo, desde el vestíbulo principal se accede al distribuidor que discurre longitudinalmente a la edificación en el que se ubican los aseos generales; el área de administración del centro y dos aulas dotadas con salidas independientes al exterior.

 

Por el núcleo de comunicaciones verticales ya citado se accede, subiendo media altura, al vestíbulo del Salón de actos situado a nivel de planta baja del cuerpo central. Cuenta con una capacidad para 132 personas sentadas y estrado elevado para conferencias y determinado tipo de actuaciones. El proyecto contempla la restauración y puesta en valor de los vestigios del antiguo acueducto que aportaba el agua necesaria para el funcionamiento del trapiche y del molino, incorporando este paño restaurado a modo de escenografía permanente del escenario. Anexo al Salón de actos se proyecta un nuevo cuerpo semienterrado que se comunica a nivel con el estrado de la escena y en el que se dispone el almacén general y los vestuarios para participantes en actos y representaciones. Este nuevo cuerpo anexo dispone de un área de instalaciones generales y una dotación de aseos para su uso desde el exterior.

 

Desde el vestíbulo del Salón de actos se accede, subiendo media planta a través del núcleo de comunicaciones, al vestíbulo de planta primera del cuerpo Administrativo y Educativo en el que se ubican el resto de Aulas y Talleres.

 

Desde el núcleo de comunicaciones se accede, subiendo otra media planta más, al vestíbulo de acceso a la planta primera del cuerpo central en el que se ubica un pequeño anfiteatro sobre el salón de actos con capacidad para 30 personas. Este espacio se proyecta a modo de caja independiente insertada en el gran espacio que conforma la nave histórica, en la que destaca la potencia de su cubierta resuelta con cerchas triangulares de madera que se restauran para su puesta en valor como elemento histórico de carácter marcadamente industrial. Esta “caja” se resuelve formalmente independiente de la estructura portante histórica con la intención de resaltar y percibir la potencia espacial de esta arquitectura industrial histórica.